Martes, 24 de mayo de 2005
Uno de mis visitantes me ha pedido que dedique una queja al maltrato de los animales. Pues bien, hoy no voy a hablar de eso, pese a que vaya a tratar sobre “animales” y a “maltratarlos”, al menos verbalmente. Y es que existe una gran fauna urbana de animales, que están ahí, en todas las calles y edificios, pero que al no prestarles la suficiente atención, no nos damos cuenta. Caminan entre nosotros, nos vigilan, e incluso llegan a controlarnos. Los animales sobre los que voy a hablar hoy son los funcionarios.
Me encuentro actualmente intentando solicitar una beca para mis futuros estudios universitarios, los cuales están a pocos meses de comenzar, y como no soy rico (al menos que yo sepa), he de solicitar al Estado esas ayudas económicas que ofrece, para lo cual tengo que solicitar unos certificados en el ayuntamiento antes del viernes. Llego ayer al ayuntamiento, y puedo comprobar, con cierta sorpresa, que se encuentra cerrado. Uno de los policías que se encuentran cerca me lo confirma, por lo que tengo que volver a mi casa sin haber conseguido el certificado que necesito. A la hora de la comida es cuando me entero de que ese día los funcionarios, y solamente ellos, hacen fiesta.
Hoy, martes, vuelvo a acudir, con una grata sonrisa en la cara al ver que hoy no hacen fiesta (lo cual me extraña). Me entregan un formulario que no hay por donde agarrarlo, y me indican que lo rellene. Al final, tras cinco largos minutos consigo irle sonsacando a la chica de la ventanilla qué me están pidiendo, ya que parece ser que es necesario haber estudiado derecho para poder comprender lo que te están pidiendo, y mientras la señorita, muy feliz ella, le contaba a su compañera de al lado ciertos detalles de su vida a los cuales no presté demasiada atención.
Una vez que he cumplimentado debidamente el formulario, acudo a una sala donde supuestamente debo de entregarlo. En ella otra chica conversa con su compañera de mesa, contándole detalles de su vida a los cuales esta vez si presté atención, aunque siento haberlos olvidado ya. Maquinalmente, sin dejar de mirar a su compañera y sin dejar de hablar, procesa en el ordenador la solicitud, realiza una fotocopia, y a modo de “saludo”, como si acabase de descubrirme al otro lado de la mesa, me espeta: “Para el viernes o así”.
Como ya he dicho anteriormente, toda la documentación la tengo que entregar el viernes, por lo que se le pregunta, amablemente, por una fecha concreta, ya que en mi mente no aparece definido claramente el concepto de “o así”. Obviamente, ella no tiene la culpa de eso, y se desentiende del asunto, diciéndome, eso sí, muy educadamente, que eso no es problema suyo, y que el departamento de estadística hace lo que le da la gana. Ante tan ingeniosa respuesta sólo me queda reconocer que se ha ganado su café del mediodía por una atención tan especializada y personal, en la cual dudo que se haya dignado a mirarme en más de dos ocasiones.
Ahora, sólo me queda esperar a ver si el viernes lo tienen, o bien tengo que esperar a algo llamado “o así”, que aún no he averiguado en que fecha cae. Obviamente, me veo sin beca, pero ellos al menos tienen sus vacaciones, sus días de fiesta, sus conversaciones intimas y sus cafetitos cada hora o así.
Por: ShadowStalker | Javi tales | Comentarios (0) | Referencias (0)

Nombre: Javier Torres
Nick: ShadowStalker
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Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.
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