Lunes, 13 de junio de 2005
Al cabo de un buen rato de estar bebiendo sin parar, a Moisés le dio un apretón y subió a la colina para hacer sus necesidades fisiológicas, ya que si continuaba bebiendo podrá llegar a padecer ciertos problemas que acabarían llevándole al urólogo. Cuando consideró que se había alejado bastante se escondió detrás de un matorral y hizo sus necesidades, pero como había bebido demasiado no controlaba bien, y se mojó los pantalones.
En esta situación, Moisés no quería volver, ya que todos se iban a reír de él, de forma que se quedó sentado esperando a que se secase. Y Dios, que andaba otra vez por allí casualmente decidió probar su nuevo invento, llamado Espíritu Santo, que consistía en provocar un incendio forestal a baja escala en el matorral, el cual no se quemaba, pero daba el suficiente calor como para secar los pantalones de Moisés. Venía a aquivaler a un mechero pero a gran escala. Por último, una vez que estuvieron secos, Dios le entregó las instrucciones del invento, que era muy sencillo de manejar porque sólo tenía diez cosas que aprender (más que nada, eran diez normas, como los Gremlins, pero en versión ampliada).
Finalmente, cuando sus pantalones ya estuvieron secos del todo, se decidió a bajar de nuevo para seguir bebiendo, a ver si con más alcohol se declaraba por fin a una chica que le gustaba mucho, porque como todos sabemos, Moisés estaba en plena edad del pavo, en la que el tonteo con el sexo contrario es algo muy normal. Moisés había comprado un anillo de oro muy caro con el fin de intentar tenerlo más fácil cuando le dijera a la chica esa que le gustaba, por lo que antes de bajar decidió comprobar que aun llevaba el anillo encima. Sin embargo, por desgracia, este se le había caído mientras secaba los pantalones, por lo que comenzó a preocuparse.
Cuando bajó de la colina decidió de todas maneras probar suerte con la chica esa, pero antes de llegar a donde estaba, vio que uno de sus amigos estaba charlando con su chica, y que le estaba regalando un anillo de oro con forma de becerro, muy parecido al que él le había comprado. Lo que el no se había dado cuenta es que el suyo era tenía una vaca, y no un becerro, pero ya se sabe que el alcohol y la distancia son malos amigos en cuanto a visión se refiere, por lo que el pensó que era su anillo y se lo había robado.
En estos momentos, cegado por la ira y la envidia, se lanzó contra su amigo llamándole hereje y acusándole del robo y otras cosas, porque ya se sabe que el vino en grandes cantidades hace que la lengua diga muchas cosas que en condiciones normales no se dirían. Moisés cogió entonces las instrucciones del espíritu Santo, las enrolló, y comenzó a darle en la cabeza hasta que el chico se desmayó.
Más tarde se dio cuenta que ese anillo no era el suyo, porque no tenía poderes, mientras que el suyo era un regalo de Dios, que daba la posibilidad de hacerse invisible, entre otras muchas cosas varias. Una vez aclaradas las dudas los amigos hicieron las paces y continuaron con la fiesta. Del anillo verdadero no se volvió a saber nada hasta que un día un pequeño ser malvado con una torre negra y multitud de orcos malvados lo encontro...
Por: ShadowStalker | Biblia | Comentarios (0) | Referencias (0)

Nombre: Javier Torres
Nick: ShadowStalker
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Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.
Life in grid Ichiñas Every pollo al limón has a story... Susurros a la luna llena Melodías para sordos Ena oniro bla osporike mas soni The project freak Hello Cthulhu
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