Sábado, 23 de julio de 2005
Cuando camino por la calle, sólo, sin nadie que me moleste, siento la imperiosa necesidad de charlar conmigo mismo sobre algún tema que, por cualquier motivo, no puedo discutir con nadie más. Suelen ser tonterías, cosas que me guardo para mí mismo (sí, tengo en mi mente cosas que jamás nadie conocerá), o bien algunos temas que considero que a nadie le importan, o que carecen de interés para la gente con la que me suelo relacionar. Y los suelto aquí, para ver si algún visitante se siente inquietado por mi forma de pensar.
El caso es que hace unos días me encontraba yo caminando, bajo el frío sol de mediados de julio a las 5 de la tarde, cuando mis neuronas, sobrecalentadas, comenzaron a funcionar, y a repasar el estado de mi ser. Como siempre, llego a la conclusión de que soy un ser demasiado extraño como para existir sin algún motivo, causa o razón de ser. La cuestión es que si me analizo, podemos ver que soy una persona como la mayoría, con mis pocas virtudes y mis muchos defectos. Pero hay algo que destaca, algo característico de mí: Algunas habilidades están especialmente desarrolladas mientras que otras son casi inexistentes o están casi aletargadas en mi ser.
Así, pensando en mis tonterías, me planteo la posibilidad de haber sido prefabricado. Es decir, imaginemos una situación. Yo he estado viviendo, sufriendo y pasándolo mal, pero consigo hacer algo extraordinario por el bien de la humanidad. Es entonces cuando muero, y un ser sobrenatural (llámale Dios, duende o ente) me concede una oportunidad. En ese momento me permite reencarnarme de nuevo, y de poder elegir. Puedo decidir que habilidades quiero desarrollar y cuales quiero evitar en mi futura reencarnación y, una vez reencarnado, lo olvidaré todo y comenzaré desde el principio.
De esta forma, a mi parecer, estaría predestinado a comportarme de una manera concreta, mientras que a la vez estaría protegido de ciertas acciones que, al no carecer de la habilidad para poder enfrentarme a ellas, impiden que puedan dañarme. Por tanto, mi vida estaría destinada a un camino previamente trazado por mí mismo, pero que he olvidado, y tengo que recorrer a ciegas lo que en otro momento supuse que sería lo mejor para mi. Es por eso que quizá el intentar mejorar una habilidad que no poseo me perjudique, al igual que no seguir desarrollando una que poseo.
Sé que esto es muy improbable, por no decir que yo mismo lo considero imposible. Pero es una suposición sobre la que se puede pensar un buen rato y, con un poco de suerte, llegar a algunas conclusiones interesantes. Al fin y al cabo, si hay algo que nunca conoceremos es el destino. En cuanto a mis habilidades... Los que me conocéis sabéis en cuales destaco y de que estoy protegido...
Por: ShadowStalker | Divagaciones humanas | Comentarios (0) | Referencias (0)

Nombre: Javier Torres
Nick: ShadowStalker
Edad:
Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.
Life in grid Ichiñas Every pollo al limón has a story... Susurros a la luna llena Melodías para sordos Ena oniro bla osporike mas soni The project freak Hello Cthulhu
Esta bitácora lleva on-line 1711 días, con un total de 212 entradas.
br>Se han recibido 273 comentarios desde el 31 de enero de 2006.