Martes, 27 de septiembre de 2005
Bueno, pues hoy a eso de las 11 y cuarto ya me he quitado otra de esas cosas que toda persona tiene pendiente a lo largo de su vida. Me alegro que haya sido rápido, indoloro y sin anestesia. Yo siempre había pensado que así tenía que ser, y esa era mi intención, pero uno nunca puede estar seguro de que las cosas no se vayan a torcer un poco. Al final salí del edificio con calma, ya que tenía tres horas por delante para hacer lo que yo quisiera.
Sin embargo, el mundo no es tan idílico como uno puede imaginar a veces, y cuando sales con tu típica ensoñación, la realidad te golpea como una piedra. Pasas a recoger un carnet y, ya que estás, pues te vas a la universidad a hacer otro. Te tienen media hora rellenando papeles y firmando en una docena de sitios (me temo que no he leído la letra pequeña) y al final te dicen que tienes que poner 5 euros. Ahí la cosa se complica un poco, más que nada porque no llevas 5 euros encima, y te toca recorrerte media ciudad para conseguir esos 5 euros. Al final, una vez que los tienes en el bolsillo, vuelta a recorrer hacia atrás el mismo camino, pasando por calles que jamás hubieras imaginado que podrían existir y viendo a seres que destacarían en cualquier película de ciencia-ficción. Pero al final llegas, con tus 5 euros, y por fin te sueltan eso de “para dentro de dos meses te lo mandamos”.
Tanto ha avanzado la tecnología que mandamos monos a plutón y contamos con exactitud cuanto tardan en morir, y por el contrario se necesitan dos meses para que me envíen una tarjeta de crédito. Que sí, que la tarjeta será muy mona, con chip y esas cosas, pero ni que me la tuvieran que pintar a mano en china con un pincel de cola de mamut. Será que hay que hacerlas con la luna llena para que no se gafe la banda magnética y no se la cargue la primera cajera histeria de supermercado a la que se la dejes. Porque esa es otra, basta que tras dos meses la recibas para que la primera vez que la uses se la carguen. Al final me veo todo el curso sacando libros de la biblioteca universitaria con el DNI. Pero bueno, como decía cierta persona: “peor es morirse”.
El caso es que acabo en la universidad, y contemplo con horror que aun me quedan tres cuartos de hora, por lo que decido investigar la biblioteca de la universidad. Diez minutos después ya estoy fuera. La biblioteca de la universidad viene a ser como el laberinto de “Cube”, un montón de salas idénticas, con cuatro gatos concentrados, unos carteles minúsculos y cuatro estanterías mal colocadas. Yo sé, porque me lo han dicho, que la biblioteca es enorme y que hay de todo, pero la dificultad de orientarme en ese lugar me desanima. Asi que opté por lo más fácil: Irme a la biblioteca provincial. No es tan glamurosa como la universitaria, pero al menos sé donde están las cosas. Al final acabo pasando media hora leyéndome el último de Harry Potter en versión original sin subtitular, tal cual la escritora lo trajo al mundo. De algo tenían que servir todas las horas dedicadas al estudio de la lengua anglosajona.
En definitiva, esto es lo que yo llamo una mañana ajetreada, en la que no paras ni para respirar. Y por si a alguien le interesa el resultado del examen: Un cero.
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Nombre: Javier Torres
Nick: ShadowStalker
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Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.
Life in grid Ichiñas Every pollo al limón has a story... Susurros a la luna llena Melodías para sordos Ena oniro bla osporike mas soni The project freak Hello Cthulhu
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