Domingo, 09 de octubre de 2005
Aquellos que me conocen, que comparten sus días conmigo y que me tienen que ver y aguantar a diario, saben que si hay algo por lo que no destaco es por mi tamaño. Para muchos que me vean, yo soy bajo, delgado, débil y ligero, pero al fin y al cabo todo eso no tiene por que ser malo. Pongamos por ejemplo los móviles: Hoy en día los móviles son cada vez más pequeños y ligeros, y todo el mundo se mata por conseguir uno. Mi problema es que quizá aun sea demasiado grande como para que la gente quiera comenzar a pelearse por mí. Si lo pensamos fríamente, un móvil apenas supera los 100 gramos, mientras que yo sigo pesando bastantes más kilos. La solución para conseguir novia de una vez por todas puede que sea precisamente la que nos ha estado ofreciendo la publicidad a lo largo de nuestras vidas: ”Más pequeño, las ligero, y además con Ziritione”. Oye, si hace un par de años daba resultado con los coches, a lo mejor conmigo también da resultado.
Quizá a mi se me pueda considerar como una persona de bolsillo, al igual que los libros. Simplemente yo soy el típico niño al que recurres cuando el típico hombretón de 2 metros y 90 kilos de fibra muscular no te cabe. Todo el mundo sabe que ir por la calle con un libro que ocupa más que tu cabeza es muy incomodo. Entonces recurres a lo pequeño, a lo manejable y a lo aerodinámico (porque si soy pequeño y ligero, resulta que soy aerodinámico). Recurres a esa persona que no ocupa, y que viene a equivaler al Fairy concentrado: cundo como un litro ocupando una tercera parte. Pero claro, uno también puede pensar en los coches: Cuando queremos aparcar todos deseamos tener un coche pequeño y manejable, pero a la hora de la verdad el que puede se compra el coche más grande y potente que encuentra, y a los pequeñitos se les deja para cuando no queda más remedio. Pues bien, yo soy una persona pequeñita, y a la larga las mujeres se quedan con el señor 2m 90Kg y a mí me usan cuando el hombretón ha resultado serles una molestia. Al fin y al cabo parece ser mi destino.
De todas formas, mi forma perfecta de definición no es persona de bolsillo, sino más bien “persona de caja de televisión de 22 pulgadas”, como bien pudieron comprobar algunas personas hace año y medio. Desde aquel día ya sé como puedo enviarme por correo a cualquier punto del mundo. Me gustaría ver a Schwarzenegger en sus buenos tiempos intentando infiltrarse dentro de una caja de televisión. Claro, él tenía que recurrir a las armas y al ruido de los disparos, mientras que yo me deslizo silenciosamente sin que nadie sospeche. Y para los aficionados a los videojuegos... ¿Qué hubiera sido del mítico Solid Snake sin esa caja de cartón con la que ocultarse de las patrullas? En definitiva, resulta ventajoso poder esconderse dentro de una caja de cartón, cuando sabes que la gente nunca sospecharía de ese inocente cubo de cartón.
En definitiva no está tan mal eso de ser pequeño. Al fin y al cabo, si las matemáticas no han funcionado con el amor, las mujeres siguen huyendo de mi sin quererme más que como ese amigo al que se recurre cuando no hay más remedio, y después de tantos años sigo igual que siempre, al menos siempre podré usar mi poco peso para correr más rápido y esconderme mejor. De quien me tenga que esconder... ya es otro problema.
Por: ShadowStalker | Javi tales | Comentarios (0) | Referencias (0)

Nombre: Javier Torres
Nick: ShadowStalker
Edad:
Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.
Life in grid Ichiñas Every pollo al limón has a story... Susurros a la luna llena Melodías para sordos Ena oniro bla osporike mas soni The project freak Hello Cthulhu
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