Sábado, 19 de noviembre de 2005
Habrá a gente a las que le apasionen las películas de culto. Gente que decide invertir dos horas de su tiempo en un guión cuidado, una puesta en escena exquisita y unos actores perfectos con el fin de disfrutar de la misma forma que se disfrutaría de un buen libro o de una grandiosa obra de teatro. A mí también. Pero hay momentos en la vida en los que lo que menos apetece es pensar. Hay momentos en los que uno tiene la cabeza tan llena de cosas que parece explotar, y en los que lo que apetece es ver algo ligerito, pero no por ello malo. Es en estos momentos en los que “Clerks” cobra sentido.
Rodada en blanco y negro, es la típica película que podría haber grabado cualquiera de nosotros en sus ratos libres con una videocámara de aficionado. No hay efectos especiales, ni grandes paisajes. ¿Qué la hace especial entonces? Simplemente guiones originales, situaciones surrealistas y un humor, que pese a aparentar ser muy brusco y simple, contiene esa semilla irónica que hace que haya que pensar ciertos chistes dos veces. Cualquiera podría haberla grabado, pero a nadie se le ocurrió, y eso es lo que hace que tenga mérito. A nadie se le ocurre grabar la realidad tal como es. Hoy en día se buscan situaciones dramáticamente extremas y efectos especiales desbordantes que hagan botar al espectador con ese realismo tan irreal. El rodar la vida cotidiana de personas cuya existencia podría ser idéntica a la nuestra es algo que a nadie se le ha ocurrido, y es lo que hace original a esta película.
La historia se desarrolla, íntegramente, en una tiendecita de barrio y un videoclub de baja categoría, en la que a lo largo del día irán pasando personajes de todo tipo, a la vez que se desarrollan escenas que acabarían con la paciencia de cualquiera, especialmente si tenemos en cuenta que el protagonista tenía ese día libre y, por una jugarreta de su jefe, ha tenido que trabajar. Cada personaje es una pequeña hormiguita que tiene su vida propia y que, a lo largo de la película, nos muestra su historia. Los amigos, la novia del protagonista, la ex novia, el representante de los chicles o Bob “el silencioso” son sólo algunos de los muchos ejemplos que a lo largo de ese eterno día irán pasando frente (o detrás) del mostrador de la tienda.
En definitiva, es una película para pasar esas tardes frías y lluviosas de invierno en compañía de los amigos, mientras cada cual contempla su vida desde un enfoque completamente distinto, pero a la vez tan cercano, y se da cuenta de que podría estar viendo su propio reflejo. La diversión está asegurada.
Por: ShadowStalker | Películas | Comentarios (0) | Referencias (0)

Nombre: Javier Torres
Nick: ShadowStalker
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Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.
Life in grid Ichiñas Every pollo al limón has a story... Susurros a la luna llena Melodías para sordos Ena oniro bla osporike mas soni The project freak Hello Cthulhu
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