Viernes, 02 de diciembre de 2005
Hoy estoy enfadado. Mira que no acostumbro a enfadarme, pero hoy estoy enfadado. Y precisamente, por culpa de ese ente al que todo ser humano teme en el mundo, por culpa de Hacienda. Se supone que todos pagamos a Hacienda constantemente para poder recibir beneficios del Estado, como carreteras, sanidad y becas para estudiar. Cada cual, al trabajar, al comprar, al hacer la declaración, y dentro de poco hasta por respirar, paga un porcentaje del total al Estado para que este pueda actuar “en beneficio de los contribuyentes”. Es decir, viene a ser un saco común donde todos metemos dinero para poder sacarlo. Sin embargo me da la impresión de que el equilibrio en ese saco esta un poquito descompensado.
Hoy me entero que por fin me han pagado una beca que obtuve al hacer un examen a mediados de septiembre. Se supone que a los 4 mejor clasificados en ese examen se les daban algo más de mil euros, para “ayudarnos a continuar con los estudios” y demás palabrería que ponían los señores políticos en la carta. Se ve que son expertos aduladores, o que la gente se deja convencer rápidamente por ellos, o que tienen un encanto innato, o... El caso es que hoy ya por fin recibo el ingreso, y de los casi 1100 euros sólo aparecen 950. Y uno piensa si es que los 150 restantes se han ido de fiesta por ahí, a vivir la vida y conocer mundo. Quizá es que se han perdido por el camino y les costará un poco más de trabajo llegar. Y es ahí cuando me pongo a hacer cálculos y obtengo la curiosa cifra: 15%. ¡Que casualidad! ¿Será cosa del azar que coincida con el IRPF?
Pues no, no es casualidad. Toda persona, por las ganancias derivadas de su trabajo, debe pagar un 15% de lo que gana a Hacienda, lo que se conoce como el IRPF. Y yo, que recibo una supuesta beca que ha salido de esos impuestos, tengo que volver a pagarlos, como si de una ganancia se tratara. Esto lo convierte en un circulo vicioso. Yo pago unos impuestos para que sean usados como becas, y luego a esas becas le descuentan los impuestos para volver a usarlos en becas que a su vez volverán a ser cargadas con impuestos. Esto me lleva a pensar que, si en lugar de resultar productivo me dedicase a guardarme el dinero, lo que tendría acumulado ya sería superior al importe de la beca. Viene a ser la pescadilla que se muerde la cola: Pago para que me den algo que me volverán a quitar. Por no decir que luego, del capital restante, me volverán a quitar un 16% cada vez que compre cualquier cosa.
Por tanto, ni magisterio, ni derecho, ni medicina. Lo mejor es estudiar para meterse en Hacienda y controlar todo el dinero que te envía la humanidad de la forma que más te agrade, y todo ello con el morbo de ser temido y respetado por las personas que te sustentan. En la edad media se pagaba con el trabajo de los pobres a los ricos de la iglesia, de la realeza y la nobleza. Ahora esos tres títulos se reúnen bajo uno solo.
Por: ShadowStalker | Jornadas laborales | Comentarios (0) | Referencias (0)

Nombre: Javier Torres
Nick: ShadowStalker
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Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.
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