Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Susurros desde las sombras

De como las sombras dominan el mundo... o las dominan a ellas

Jueves, 01 de junio de 2006

La inercia del problema

El dicho popular da a entender que no tiene sentido preocuparse por los problemas, tanto si estos tienen solución como si carecen de ella. Por un lado, si tienen solución, uno siempre puede ponerse a trabajar en el asunto, hasta solucionarlo. Si por el contrario no tiene solución posible, el problema ha dejado de serlo, puesto que nada se puede hacer al respecto. La verdadera preocupación a veces se presenta cuando uno no sabe si el problema al que se enfrenta tiene una solución o no la tiene, si la solución está disponible o si no depende de él mismo tomarla. Y comenzamos a pensar en ello, dando rodeos mentales, sin saber como podemos abordar una cuestión tan desconcertante, hasta acabar desquiciados, pues no estamos mentalmente preparados para centrifugar nuestro cerebro a tal ritmo sin conseguir un avance claro en nuestros pensamientos.

Desde hace casi un año, navegando entre bitácoras varias, pude apreciar una filosofía curiosa ante los problemas y sus preocupaciones, que no dudé en adaptar de la manera más conveniente a mi modo de ver la vida, y que ha demostrado ser realmente práctica: Dejar que ellos mismos se desarrollen por su propia inercia. A muchos les podrá parecer un comportamiento extremadamente pasivo (no lo niego), pero a lo largo de muchos meses he podido comprobar como, dejando que el propio problema sigua su curso, al cabo del tiempo presenta una cierta tendencia a autodestruirse, a olvidarse, a solucionarse por si solo, sin necesidad de una intervención directa por nuestra parte. La dificultad está en que muchas veces, somos realmente incapaces de permanecer con una actitud pasiva ante un problema.

“Al final nunca pasa nada” es una de esas frases que me repito muy a menudo para mí mismo, a falta de alguien a quien poder soltársela. Pero es una gran verdad. Una vez que el problema está ahí, comenzamos a buscarle, preocupados, una solución. Pero nuestra mente tiende a ser catastrofista hasta las últimas consecuencias, y muchas veces nuestra imaginación, unida al miedo, nos hace exagerar las posibles consecuencias hasta el punto de verlo todo realmente negro. Y esto nos desespera. Pero muchas de las veces, ese futuro alternativo que nos hemos construido en nuestras mentes no llega a cumplirse. Realmente todo parecía negro y, al final, todo ha sido tan sumamente fácil que no te lo puedes creer.

En mi caso, desde hace un par de meses traigo cuatro o cinco problemas que me perseguían y me hacían la existencia un tanto insostenible. Dejarlos a todos apartados ha sido mano de santo. Todos solucionados (en mayor o menos medida) mucho mejor de lo que pudiera haberlo hecho por mis medios, y en cierto caso, incluso ha reportado una grata ganancia. Con esto no quiero decir que no haya que solucionar un problema si esto es posible. Pero en muchos casos, la solución no resulta clara, e intentar solucionar esos asuntos acarrea mas problemas de los que se solucionan.

También dice el saber popular que el tiempo todo lo cura, y será verdad. No parece haber mejor remedio en esta vida que dejar que pase el tiempo hasta que la mente y las hormonas se asienten de tanto movimiento. Las cosas se ven distintas desde otra perspectiva temporal y, mirando con la cabeza fría, uno recapacita sobre sus preocupaciones con mayor calma y seguridad. No se puede cambiar el error del pasado, por eso suele resultar tan practico no hacer nada en los momentos iniciales, con el fin de no seguir contribuyendo a acumular problemas al inicial, simplemente por enfado, miedo, orgullo o preocupación.

Ahora, solucionado el grueso de las amenazas contra mi estado anímico, solo me queda solucionar los pocos aspectos que aun me queden sueltos después de unas largas vacaciones, si se dejan solucionar y no se produce más daño que beneficio, ya que los que no puedan ser solucionados, habrán dejado de ser problemas desde hace mucho tiempo.

Mejor esperemos una hora más...

Por: ShadowStalker | Divagaciones humanas | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

No sé, a veces el problema mismo es que nunca pase nada, ya que si no pasa nada ¿dónde está la vida? La vida es que pasen cosas, no que dejen de pasar.


Sólo un pequeño pensamiento, aun así sí que tienes razón que a veces la pasividad suele ser lo correcto

Susurró Valerian el 07-06-2006 19:26:57

Comentar


Se permiten los tags: <a> <b> <blockquote> <code> <i> <u> <font> <strike>. Usalos y experimenta a tu antojo con ellos. Son gratuitos. Pero no olvides cerrarlos convenientemente.

Recordar datos

Perfil

Ojo

 

Nombre: Javier Torres

Nick: ShadowStalker

Edad:

Descripción: Digamos que soy alguien tan normal que mi normalidad no resulta normal. ¿Entiendes? ¿No? Yo tampoco, pero es lo que hay. Una vida aburrida para una persona aburrida...Ya tocaba, con tanto salva-universos por ahi suelto.

Estadisticas

Esta bitácora lleva on-line 1146 días, con un total de 212 entradas.

Se han recibido 263 comentarios desde el 31 de enero de 2006.

Sindicar

 

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.


Listed on BlogShares
Blogarama
BloGalaxia